sábado, 12 de junio de 2010

Ya todo terminó, empieza lo bueno.

-Selectividad no es el examen más importante que vais a tener en vuestra vida- dijo ella ante un público de adolescentes que la miraban con los ojos como platos.

El instituto ha sido para mí como una segunda casa, una experiencia de seis años.
Pero, ¿qué decir de Selectividad?

Todo el curso escolar oyendo cosas como: "En Selectividad os preguntarán...", "Esto no entra para Selectividad...", "Vamos a hacer exámenes tipo Selectividad...", "Selectividad, Selectividad, Selectividad, bla, bla, bla...". Al acabar el curso quedaban dos semanas y media hasta esos exámenes tan nombrados. Tres días antes del primer día de exámenes empezaba yo a estudiar. Seis años estudiando, ¿para qué? Jugártelo "todo" en cuatro, seis exámenes.

Bajé del autobús en el que llevaba casi media hora metida. Me temblaba todo. Tenía nauseas. Sentía en la boca la manzana que me había comido hacía una hora. Andamos hasta la Facultad de Derecho. Agobio. Había cientos de jóvenes, todos perdidos.
El primer examen fue el de Lengua y Literatura, uno de los que me deberían haber salido bien. Gracias a la suerte, estuve rodeada de amigos, con lo cual se me hizo más amena la espera hasta que nos repartieron todo y nos dieron todas las instrucciones. Me dolía muchísimo el estómago, hacía muchos años que no me sentía tan nerviosa. Nada más recibir la hoja del examen, incluso antes de leer todas las preguntas, los nervios desaparecieron. Lo mismo pasó con el examen de Filosofía y con el de Inglés (en ambos tuve al mismo chico a mi lado).
Me encanta el sentimiento de satisfacción al recibir una hoja de examen de acceso a la universidad.
El segundo día tocó latín. De nuevo volvieron los nervios durante todo el trayecto en autobús. No había estudiado nada, y lo mejor es que me salió un examen redondísimo.
En el último día, que fue ayer (hace tan solo unas doce horas), la nausea volvió y esta vez mucho más fuerte. Historia del arte y griego, de nuevo no había estudiado nada, y cuando digo nada es nada. Pero sentí otra vez esa sensación de satisfacción y alegría al ver ambos exámenes.

Ya ha terminado. Los exámenes más importantes que he hecho hasta el momento, porque para mí representan la frontera entre la realidad (la vida que llevo) y el sueño (ir a la universidad), han acabado. Me sabe a poco. Me gustaba ir por la mañana al Campus universitario y estar ahí parte de la tarde. Me gustaba llegar tarde a casa y no tener ganas ni de abrir la mochila para cambiar los apuntes de una asignatura a los apuntes de otra, me gustaba tirarme en el sofá nada más llegar a casa, y no me gustaba nada el tener que irme a dormir a las tres. Entre estos tres últimos días he dormido diez horas contadas, y la semana que me espera...

Mañana marchamos a la playa, como ya es tradición de los preuniversitarios de mi ciudad.
Una semana de "relajación" transformada en continua fiesta. Fiesta y siesta. Estoy tan cansada que creo que iré todo el viaje hasta la playa durmiendo...

Sigo sin creerme que ya soy casi universitaria, y tampoco puedo creerme que haya terminado otra etapa de mi vida. Tampoco me creo que considere la Selectividad como una gran experiencia de tres días de exámenes y seis días medio estresantes. Me empezaban a gustar esas aulas típicas universitarias enormes con las mesas colocadas como si de un teatro romano se tratase.

Bueno, me voy despidiendo por una semana, o más. Tengo que acabar la maleta y ya es tarde, además, mañana tengo que madrugar otra vez. Menos mal que es el último día y hasta dentro de un par de meses no tendré que volver a madrugar y dormir tres o cuatro horas diarias.


Ahora deseo suerte a todos los universitarios que andan liados con los exámenes finales. No sé lo que es, pero por lo que me cuentan suena estresante. Tomaremos medidas al curso que viene para no estresarnos y vivir con tranquilidad y sosiego.




AnNikopolidis

2 comentarios:

  1. Worales. Apenas leí tu comentario en mi blog (es que ese casi no lo uso xD) ¡Filología Hispánica! Waaa, es maravillosa esa carrera, no se encuentra mucha gente así de fácil que quiera eso. Yo estudio Letras Clásicas que sería algo así como Filología Clásica (no sé si sea lo mismo xD) y tu carrera equivalente en México sería Letras Hispánicas. Tan bonitas todas las materias.
    Se acabaron mis finales, son los exámenes que te hacen al terminar un semestre. Y vaya, ese examen de Selectividad es como el "examen de selección" acá en México xD Es estresante, pero sólo dura cuatro horas con un repaso de todo lo que has visto en tu vida. Es muy triste la situación porque más de la mitad de los aspirantes a las mejores universidades se quedan fuera :(
    Aún así, te deseo una excelente semana en la playa. Nos estamos leyendo.

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