domingo, 26 de diciembre de 2010

Primer medio 'algo' desde hace ocho años

Las musas están muertas,
la inspiración no llega,
la imaginación está tan atrofiada
por el paso del tiempo
que nada más allá de la propia "objetividad" es válido.
No me gusta pensar en que
no podré escribir nunca un gran poema.
Tengo la imaginación tan comprimida
en el último desván de mi cabeza
que nunca podré hacer una buena rima.
No me gusta pensar en que
mis sentimientos siguen tan escondidos
como el secreto más grande que haya podido ser guardado,
como un niño refugiado en un armario jugando al escondite.
No me gusta admitir que
mi imaginación está guardada bajo llave, que
mi inspiración vuela por lugares a los que no puedo llegar, que
mis musas murieron cuando murió mi niñez.

AnNikopolidis

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿E n v i d i a. . .?

Además de gastarse en un único curso el dinero que yo me voy a gastar en la carrera entera (añadiendo el Erasmus y el máster) se pueden permitir el lujo de ser caprichosos: comprarse todo lo que ven y les parece bonito, salir de fiesta dos o tres veces a la semana (y no precisamente por bares baratos), irse siempre de vacaciones a cientos, por no decir miles, de kilómetros de aquí...

Antes habría dicho "Odio sentir este sentimiento, odio sentir odio". Ahora digo que cómo no voy a sentir todo eso si es injusto que algunos tengan tanto y otros tengan tan poco... 

AnNikopolidis

martes, 30 de noviembre de 2010

Tengo hambre. Me como un cacahuete. Dejo de tener hambre.
Apenas muevo las manos para escribir. Ni siquiera tengo ganas de levantarme de la silla.

Se me cierran los ojos. Los abro. Se me cierran. Los abro. Los cierro.


AnNikopolidis

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Julio Cortázar, "La Rayuela". Cap. 68.

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Gracias a estos días en los estoy leyendo y entendiendo textos que nunca se me habría pasado por la cabeza leer o entender.


AnNikopolidis

martes, 16 de noviembre de 2010

Día a día.


Las mejores cosas que me han pasado en la vida hasta ahora (sin contar el estudiar Filología hispánica) han sido cosas espontáneas. Incluso la rutina del día a día merece ser vivida así, sin planificar.

Coger una noche y decir "Mañana nos vamos". Levantar la mano en un ataque de intuición. Dar un beso o un abrazo en el momento más inesperado.




AnNikopolidis

domingo, 14 de noviembre de 2010

No fue culpa tuya. "El indomable Will Hunting".

-¿Qué es eso?
-Tu expediente. Tengo que devolvérselo al juez para la evaluación.
-Ah. No vas a suspenderme, ¿verdad? ¿Qué dice?
-¿Quieres leerlo?
-¿Para qué? ¿Has tenido alguna experiencia como esta?
-Llevo veinte años en esto, si, he visto cosas horribles.
-Me refiero a si has sufrido alguna experiencia similar.
-¿Personal?
-Si.
-Si, Will.
-No es muy agradable.
-Mi padre era alcohólico. Un jodido borracho. Volvía a casa buscando darle una paliza a alguien. Yo le provocaba para que no fuera a por mi madre o mi hermano. Lo peor era cuando llevaba puestos los anillos.
-Si. Él dejaba una llave inglesa, un palo y un cinturón, y decía "Elige".
-Yo habría elegido el cinturón.
-Yo elegía la llave.
-¿Por qué?
-Para que luego le jodieran.
-¿Tu padre adoptivo?
-Si. Bueno, ahora ya lo sabes. Will tiene desorden afectivo, eso es lo que me pasa. Miedo al abandono.
-Eh, Will. No sé muchas cosas, pero ésto, esta mierda... No fue culpa tuya.
-Si, ya lo sé.
-Mírame, hijo. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No, no lo sabes. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No fue culpa tuya.
-Vale.
-No fue culpa tuya.
-¡No intentes joderme!
-No fue culpa tuya.
-¡No me jodas!, ¿vale? ¡No me jodas! ¡Tú no!
-No fue culpa tuya... No fue culpa tuya.


AnNikopolidis

jueves, 4 de noviembre de 2010

atouchofspice


¿Cómo puede tener una película cuatro títulos diferentes? Menos mal que tras una semana de búsqueda me he dado cuenta del cuarto nombre y por fin la he encontrado. Un toque de canela, La sal de la vida, A touch of spice, Politiki kouzina... Se quiera o no de un idioma a otro cambia el nombre, pero ¿por qué dos títulos en español?



Aún no he visto la película pero voy a dejar la sinopsis, pinta
bien.



La sal de la Vida (Politiki Kouzina)


Década del 60. Fanis, es un niño griego que vive en Estambul con su abuelo, un filósofo apasionado de las especias, quien le enseña que tanto la comida como la vida necesitan un poco de sal y un toque de sabor. La tensión entre Turquía y Grecia aumenta, por lo que Fanis y su familia son deportados a Atenas, pero su abuelo permanece en Estambul. El niño crece esperando el día en que su abuelo regrese. Se convierte en un excelente cocinero que utiliza sus habilidades culinarias para condimentar la vida de aquellos que lo rodean. Ese día nunca llega y 35 años después viaja a Estambul, para reunirse con su abuelo y su primer amor, una chica llamada Saimé. En este viaje de regreso a su infancia, se dará cuenta que se ha olvidado de agregar un poco de sal y un toque de sabor a su propia vida.

Director/es: Tassos Boulmetis.
Actor/es: George Corraface, Ieroklis Michailidis, Renia Louizidou, Stelios Mainas.
Guionista/s: Tassos Boulmetis.
Género: Drama.
Año: 2004.
Origen: Grecia / Turquía.
Duración: 108 min.aprox.



AnNikopolidis

viernes, 29 de octubre de 2010

¡Chas!

Nunca creyó que una persona pudiera desvanecerse, "Es físicamente imposible" se dijo un día que estaba pensando sobre el tema.

Sin embargo, hace un par de días Julián cambió de opinión. Salía de casa de sus tíos para coger el autobús y volver a su casa. Mientras bajaba las escaleras del portal miró durante medio segundo hacia la izquierda. Ahí estaba ella, dirigiéndose hacia él. A Julián se le aceleró el corazón. Miró de nuevo al frente y torció sus pasos hacia la derecha, hacia la parada del autobús. Empezó a pensar en ella. ¿Cuánto tiempo llevaba sin verla? Nunca dejó de tener ganas de hablar con ella. Muerto de curiosidad giró la cabeza levemente para mirar hacia atrás. No había nadie. No podía haber desaparecido así sin más, no había ninguna calle en la que meterse. ¿Dónde estaba? ¿Quizá ella lo había visto? La única explicación posible que cabía en la cabeza de Julián era que la había imaginado, claro que esa explicación sería falsa.



AnNikopolidis

domingo, 26 de septiembre de 2010

Resumen de mi vida durante el próximo año.

Me gusta tanto el levantarme a las 6 y media de la mañana que cada miércoles por la noche, a las 22h, cuando llego a casa de mi penúltima clase tras tres días de un sinparar, pido a Dios que sea lunes de nuevo.



AnNikopolidis

lunes, 20 de septiembre de 2010

Ave Caesar, morituri te salutant.

















Aquí está la que va a ser mi segunda casa durante, supuestamente, cuatro años.
Mañana comenzamos las clases y, al igual que se esfumaron de repente mis ganas de ir a la universidad al empezar el verano, me ha venido de nuevo el entusiasmo ahora mismo.



AnNikopolidis