martes, 30 de noviembre de 2010

Tengo hambre. Me como un cacahuete. Dejo de tener hambre.
Apenas muevo las manos para escribir. Ni siquiera tengo ganas de levantarme de la silla.

Se me cierran los ojos. Los abro. Se me cierran. Los abro. Los cierro.


AnNikopolidis

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Julio Cortázar, "La Rayuela". Cap. 68.

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Gracias a estos días en los estoy leyendo y entendiendo textos que nunca se me habría pasado por la cabeza leer o entender.


AnNikopolidis

martes, 16 de noviembre de 2010

Día a día.


Las mejores cosas que me han pasado en la vida hasta ahora (sin contar el estudiar Filología hispánica) han sido cosas espontáneas. Incluso la rutina del día a día merece ser vivida así, sin planificar.

Coger una noche y decir "Mañana nos vamos". Levantar la mano en un ataque de intuición. Dar un beso o un abrazo en el momento más inesperado.




AnNikopolidis

domingo, 14 de noviembre de 2010

No fue culpa tuya. "El indomable Will Hunting".

-¿Qué es eso?
-Tu expediente. Tengo que devolvérselo al juez para la evaluación.
-Ah. No vas a suspenderme, ¿verdad? ¿Qué dice?
-¿Quieres leerlo?
-¿Para qué? ¿Has tenido alguna experiencia como esta?
-Llevo veinte años en esto, si, he visto cosas horribles.
-Me refiero a si has sufrido alguna experiencia similar.
-¿Personal?
-Si.
-Si, Will.
-No es muy agradable.
-Mi padre era alcohólico. Un jodido borracho. Volvía a casa buscando darle una paliza a alguien. Yo le provocaba para que no fuera a por mi madre o mi hermano. Lo peor era cuando llevaba puestos los anillos.
-Si. Él dejaba una llave inglesa, un palo y un cinturón, y decía "Elige".
-Yo habría elegido el cinturón.
-Yo elegía la llave.
-¿Por qué?
-Para que luego le jodieran.
-¿Tu padre adoptivo?
-Si. Bueno, ahora ya lo sabes. Will tiene desorden afectivo, eso es lo que me pasa. Miedo al abandono.
-Eh, Will. No sé muchas cosas, pero ésto, esta mierda... No fue culpa tuya.
-Si, ya lo sé.
-Mírame, hijo. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No, no lo sabes. No fue culpa tuya.
-Lo sé.
-No fue culpa tuya.
-Vale.
-No fue culpa tuya.
-¡No intentes joderme!
-No fue culpa tuya.
-¡No me jodas!, ¿vale? ¡No me jodas! ¡Tú no!
-No fue culpa tuya... No fue culpa tuya.


AnNikopolidis

jueves, 4 de noviembre de 2010

atouchofspice


¿Cómo puede tener una película cuatro títulos diferentes? Menos mal que tras una semana de búsqueda me he dado cuenta del cuarto nombre y por fin la he encontrado. Un toque de canela, La sal de la vida, A touch of spice, Politiki kouzina... Se quiera o no de un idioma a otro cambia el nombre, pero ¿por qué dos títulos en español?



Aún no he visto la película pero voy a dejar la sinopsis, pinta
bien.



La sal de la Vida (Politiki Kouzina)


Década del 60. Fanis, es un niño griego que vive en Estambul con su abuelo, un filósofo apasionado de las especias, quien le enseña que tanto la comida como la vida necesitan un poco de sal y un toque de sabor. La tensión entre Turquía y Grecia aumenta, por lo que Fanis y su familia son deportados a Atenas, pero su abuelo permanece en Estambul. El niño crece esperando el día en que su abuelo regrese. Se convierte en un excelente cocinero que utiliza sus habilidades culinarias para condimentar la vida de aquellos que lo rodean. Ese día nunca llega y 35 años después viaja a Estambul, para reunirse con su abuelo y su primer amor, una chica llamada Saimé. En este viaje de regreso a su infancia, se dará cuenta que se ha olvidado de agregar un poco de sal y un toque de sabor a su propia vida.

Director/es: Tassos Boulmetis.
Actor/es: George Corraface, Ieroklis Michailidis, Renia Louizidou, Stelios Mainas.
Guionista/s: Tassos Boulmetis.
Género: Drama.
Año: 2004.
Origen: Grecia / Turquía.
Duración: 108 min.aprox.



AnNikopolidis

viernes, 29 de octubre de 2010

¡Chas!

Nunca creyó que una persona pudiera desvanecerse, "Es físicamente imposible" se dijo un día que estaba pensando sobre el tema.

Sin embargo, hace un par de días Julián cambió de opinión. Salía de casa de sus tíos para coger el autobús y volver a su casa. Mientras bajaba las escaleras del portal miró durante medio segundo hacia la izquierda. Ahí estaba ella, dirigiéndose hacia él. A Julián se le aceleró el corazón. Miró de nuevo al frente y torció sus pasos hacia la derecha, hacia la parada del autobús. Empezó a pensar en ella. ¿Cuánto tiempo llevaba sin verla? Nunca dejó de tener ganas de hablar con ella. Muerto de curiosidad giró la cabeza levemente para mirar hacia atrás. No había nadie. No podía haber desaparecido así sin más, no había ninguna calle en la que meterse. ¿Dónde estaba? ¿Quizá ella lo había visto? La única explicación posible que cabía en la cabeza de Julián era que la había imaginado, claro que esa explicación sería falsa.



AnNikopolidis

domingo, 26 de septiembre de 2010

Resumen de mi vida durante el próximo año.

Me gusta tanto el levantarme a las 6 y media de la mañana que cada miércoles por la noche, a las 22h, cuando llego a casa de mi penúltima clase tras tres días de un sinparar, pido a Dios que sea lunes de nuevo.



AnNikopolidis

lunes, 20 de septiembre de 2010

Ave Caesar, morituri te salutant.

















Aquí está la que va a ser mi segunda casa durante, supuestamente, cuatro años.
Mañana comenzamos las clases y, al igual que se esfumaron de repente mis ganas de ir a la universidad al empezar el verano, me ha venido de nuevo el entusiasmo ahora mismo.



AnNikopolidis

sábado, 18 de septiembre de 2010

Limpia, fija y da esplendor.

Al igual que la RAE yo también limpio, fijo y doy esplendor. Debería haberlo hecho hace mucho tiempo, pero el trato era hacerlo antes de empezar la universidad. Y aquí estoy, limpiando, fijando y dando esplendor a mi habitación. A pesar de estar organizando la estantería de tal manera que los diccionarios y las enciclopedias estén en un estante, los libros de años anteriores (que posiblemente tenga que mirar para recordar algo de latín o algo de literatura) en otro estante, los apuntes de asignaturas interesantes como griego antiguo o historia del arte en otro, etc., siento como si la habitación siguiera igual. He sacado bastantes libros de lectura de aquí, libros que he leído ya, libros que aún no he leído pero ya los cogeré cuando sea el momento, y libros, como Los pilares de la tierra (lo siento por Ken Follett), que no me pienso leer. También me he hecho un horario que lo terminaré de completar cuando me matricule en Italiano y Griego, y lo he colgado en el corcho que tengo justo detrás del portátil. Estoy tirando mil papeles y cosas inservibles. No entiendo esta situación... ¿Cuántas veces habré hecho limpieza general de mi cuarto a lo largo de mi vida? Mi pregunta real no es esa, sino ¿por qué no tiré todo lo inútil la primera vez que hice limpieza? Estoy segura de que dentro de 6 o 7 meses, cuando me dé por volver a limpiar esto, me volverán a salir mil papeles y cosas inservibles... No que haya almacenado durante esos 6 o 7 meses, sino que ya las tuviese de antes, cosas que estoy guardando ahora mismo.

Subo la vista y veo escrito en el lateral de un libro: "Hemingway". ¡Buff! Miro hacia delante y veo: "Inglés (Anual)", "Lingüística general (Anual)", "Teoría de la literatura", "Introducción a la literatura latina", "Técnicas de análisis e interpretación de textos", "Literatura comparada", "Introducción a la lengua latina" y "Introducción a las literaturas hispánicas y nuevas tecnologías". Y más abajo puedo ver: "Griego moderno", "Italiano". Menos del inglés... Tengo ganas de todo.
Si giro la vista hacia la derecha veo tres botellas de agua. No sé cuánto tiempo lleva ese agua dentro de éstas... A la derecha de las tres botellas, un libro de Balzac y otro de Poe.
Sigo girando la vista hacia la derecha. Ahí está la puerta, detrás de ella el aspirador esperando a que lo enchufe y de esplendor al suelo de mi cuarto.
Más a la derecha una percha. Una sudadera que me compré en Atenas el verano pasado y una camiseta de los Lakers que me llega por las rodillas...
Sigo girando y veo mi armario, el cual mejor no abrirlo en estos momentos. Además, delante de la puerta del armario tengo un espejo, así que es imposible abrirlo a no ser que se mueva el espejo de sitio.
Sigo girando. Mi cama medio deshecha. Ahora, antes de irme la haré. A su derecha hay una ventana enorme. Para estar nublado el día entra bastante luz.
Giro de nuevo hacia la derecha y tengo una estantería donde he colocado en un bonito orden mis libros y diccionarios.
En un último esfuerzo, vuelvo a girar hacia la derecha y me encuentro la impresora con una foto encima... Salgo yo de pequeña, subida en una silla de mimbre con un peluche al lado. A la derecha de la impresora, vuelvo a encontrarme a mí misma escribiendo en este blog.



AnNikopolidis

lunes, 13 de septiembre de 2010

La Ronda de Boltaña.

Hoy voy a dejar aquí la letra de una canción del grupo aragonés "La Ronda de Boltaña".

Mermelada de moras:
Gatos trasnochadores cortejan bajo el balcón.
Canarios de las Ramblas, y un geranio sin flor.
Bailando calle abajo la noche al fin se marchó...
¿Dónde vas, parrandera, si "El Molino" cerró.

"Canción de mañanada": -Serrat en un transistor,
y un coro de vecinas en el patio interior.-
"Canción de mañanada".¡Qué lejos queda Aragón!..
Casa mía entre barzas,¿cómo te olvido yo?...

Mañanita de domingo, como en casa del mayor;
se irán luego a ver al Barça, y yo con la nieta al zoo.
Mañanita de San Jorge, triste sin libro ni flor:
...Cuando pierde a la princesa, ¿para qué vive el dragón?


No lo sé, pero vive, lo mismo que vivo yo,
hasta que un santo bruto nos clave su lanzón.
Vive en su fría cueva, rumiando lo que perdió:
Mermelada de moras, los recuerdos de amor.

Moras del Pirineo, donde nacimos los dos:
a ella la echó un pantano, yo quise algo mejor.
Rueda que rueda el mundo, con él rodando ella y yo...
en este piso oscuro el rodar terminó.

Ojos como moras negras, en la noche de san Juan
un entoldado de estrellas sobre la calle Rosal.
Giró el mundo en su verbena, y giramos sin pensar
que con cada giro, el baile se acercaba a su final.


Mi viejo Pueblo Seco, -donde viví, moriré...-,
sin perder lo que era me hizo barcelonés.
Y ahora, uno de mis nietos va a cursos de aragonés,
anda soplando gaitas... y pretende volver.

Quiere hacerme de la Chunta,-...¡si soy de la C.N.T.!-;
me trae las "Fuellas", el "Rolde", y "El Cruzado aragonés".
¡La de vueltas que da el mundo! ¡Si ella lo pudiera ver!...
El camino que unos hacen, otros lo han de deshacer.

Como cada Septiembre desde que ella no está
subiré a nuestro valle...si me quieren llevar.
Junto a la casa hundida,-por ella y por tantos más-,
¡le escupiré al pantano!,...y lo haré sin llorar.

Despacio, entre las ruinas, cosecharé en el barzal
moras como sus ojos, dulces hasta rabiar.
No es raro que mi hija me las quiera racionar:
-"Padre, esa mermelada con su azúcar va mal."

-...¡Si supieras que al comerla vuelvo a ver la casa en pie,
y en los labios de tu madre una gotita de miel!
¡Ojalá vivas bastante para descubrir por qué
mientras unto mermelada tú eres mi niña otra vez!

...que el recuerdo vuelve tierno hasta el pan duro de ayer.