lunes, 26 de julio de 2010

Pueblo.


Salir de la ciudad es lo que más ansiaban en esos momentos.
Hace ya cuatro días que cogieron el coche y, conduciendo prudentemente, llegaron a un pueblo tranquilo, muy distinto de la ciudad donde ellos vivían durante todo el año.

La gente era distinta, el calor del verano era distinto, el ambiente era distinto, el tiempo era distinto... Un lugar sin Internet ni cobertura era el indicado para pasar cuatro días de vacaciones.





AnNikopolidis

lunes, 19 de julio de 2010

Matrícula.

A dos días de matricularme en la carrera de mi vida. Estoy realmente contenta desde que recibí el correo de la universidad como que estoy admitida en Filología Hispánica, además estoy la octava en la lista (eso si, no sé de cuanta gente) con lo cual estoy mucho más contenta aún.

Unos pocos papeleos más y la segunda parte de mis vacaciones a la vista. Como un chico nos dijo ayer por la noche: "Aprovechad este verano porque será el último que podáis disfrutar tanto". No sé si creerme eso. Sé casi al cien por cien que mi vida a partir de ahora va a ser muy diferente y genial, incluidos los veranos futuros.



AnNikopolidis

miércoles, 14 de julio de 2010

The real life.

Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van... Pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.

"Usa protector solar".

jueves, 1 de julio de 2010

Alicia.

Siempre llega el momento, cada cierto tiempo, en la vida de una persona en el que toca plantearse preguntas que deberían ser obvias. ¿Acaso no debería saberse qué es lo que se quiere? ¿Acaso no debería saberse qué es lo que gusta y lo que no gusta? ¿Acaso no debería saberse en que personas confiar y en cuales no? Hace menos de un mes empezó a venir alguna de estas preguntas a mi cabeza. Esta noche esa pregunta se está convirtiendo en un sinvivir y en odio. Hace tan solo unos minutos sentía que me iba a estallar el pecho, y el color del dolor no es muy agradable. Arreglo todo esto estando enfadada con el mundo y con la soledad. Me gusta estar sola, aunque a veces fuese lo último que deseara. No entiendo nada. No entiendo el mundo, no entiendo a los demás y no me entiendo a mí. Hoy he visto Alicia en el país de las maravillas y ojalá viviera lo que vive Alicia así, al final, podría entender toda la realidad.

martes, 29 de junio de 2010

#?#

Se oían, al fondo del pasillo, las gotas que caían de un grifo mal cerrado. Solamente la luz que despedía la pantalla del ordenador iluminaba la habitación del fondo. Eran las tres de la mañana y hacía mucho calor como para dormir. Todos dormían, pero él era diferente, siempre había sido diferente de los demás. Sus preciosos hijos de cinco y cuatro años dormían en su cuarto, y su mujer aparentemente también. Él tecleaba sin parar su teclado del ordenador, estaba teniendo unas conversaciones muy interesantes. ¿Cómo podía ser que estuviera hablando con gente que ahora mismo iba con abrigos y mantas? Las tecnologías llegaban a los hogares, al mundo laboral, al ocio, a la vida de las personas en general. El reloj marcaba las cinco, ya era hora de vestirse y prepararse para ir a trabajar.


AnNikopolidis

viernes, 25 de junio de 2010

Verano.

¿Ir a ver monólogos, los cuales se pueden ver todos los jueves, o ir a un concierto de uno de tus grupos favoritos?

Esta pregunta debería habérmela planteado ayer por la noche. Y digo debería, porque no lo hice. No sabía que mi grupo favorito estaba en Zaragoza... La única palabra que me define es la palabra "tonta".
La última vez que estuvieron aquí fue hace dos meses, además justos los dos meses porque fue para finales de mes, y me perdí el concierto. Y ayer me pasó lo mismo.

No tengo mucho que decir, hace tanto calor que me iría a la Antártida y me dejaría caer sobre el hielo. Estoy viendo que me queda por delante un verano muy largo.

Pensar que el verano empezó hace unos días y que ya he ido a la playa durante una semana... Se necesitaba descansar. Descansar del estrés y del estudio. Dormir- comer- fiesta. Dormir- comer- fiesta. Así durante una semana. Se necesitaba, la verdad. Estar con los amigos, oler el mar, hartarse de salchichas, pasta, arroz, tomate y cerveza, pisar la arena, sentir la lluvia en el cuerpo y no tener la necesidad de correr hacia un lugar con techo... Sentirse libre, en cierto modo. Eso si era vida.



AnNikopolidis

sábado, 12 de junio de 2010

Ya todo terminó, empieza lo bueno.

-Selectividad no es el examen más importante que vais a tener en vuestra vida- dijo ella ante un público de adolescentes que la miraban con los ojos como platos.

El instituto ha sido para mí como una segunda casa, una experiencia de seis años.
Pero, ¿qué decir de Selectividad?

Todo el curso escolar oyendo cosas como: "En Selectividad os preguntarán...", "Esto no entra para Selectividad...", "Vamos a hacer exámenes tipo Selectividad...", "Selectividad, Selectividad, Selectividad, bla, bla, bla...". Al acabar el curso quedaban dos semanas y media hasta esos exámenes tan nombrados. Tres días antes del primer día de exámenes empezaba yo a estudiar. Seis años estudiando, ¿para qué? Jugártelo "todo" en cuatro, seis exámenes.

Bajé del autobús en el que llevaba casi media hora metida. Me temblaba todo. Tenía nauseas. Sentía en la boca la manzana que me había comido hacía una hora. Andamos hasta la Facultad de Derecho. Agobio. Había cientos de jóvenes, todos perdidos.
El primer examen fue el de Lengua y Literatura, uno de los que me deberían haber salido bien. Gracias a la suerte, estuve rodeada de amigos, con lo cual se me hizo más amena la espera hasta que nos repartieron todo y nos dieron todas las instrucciones. Me dolía muchísimo el estómago, hacía muchos años que no me sentía tan nerviosa. Nada más recibir la hoja del examen, incluso antes de leer todas las preguntas, los nervios desaparecieron. Lo mismo pasó con el examen de Filosofía y con el de Inglés (en ambos tuve al mismo chico a mi lado).
Me encanta el sentimiento de satisfacción al recibir una hoja de examen de acceso a la universidad.
El segundo día tocó latín. De nuevo volvieron los nervios durante todo el trayecto en autobús. No había estudiado nada, y lo mejor es que me salió un examen redondísimo.
En el último día, que fue ayer (hace tan solo unas doce horas), la nausea volvió y esta vez mucho más fuerte. Historia del arte y griego, de nuevo no había estudiado nada, y cuando digo nada es nada. Pero sentí otra vez esa sensación de satisfacción y alegría al ver ambos exámenes.

Ya ha terminado. Los exámenes más importantes que he hecho hasta el momento, porque para mí representan la frontera entre la realidad (la vida que llevo) y el sueño (ir a la universidad), han acabado. Me sabe a poco. Me gustaba ir por la mañana al Campus universitario y estar ahí parte de la tarde. Me gustaba llegar tarde a casa y no tener ganas ni de abrir la mochila para cambiar los apuntes de una asignatura a los apuntes de otra, me gustaba tirarme en el sofá nada más llegar a casa, y no me gustaba nada el tener que irme a dormir a las tres. Entre estos tres últimos días he dormido diez horas contadas, y la semana que me espera...

Mañana marchamos a la playa, como ya es tradición de los preuniversitarios de mi ciudad.
Una semana de "relajación" transformada en continua fiesta. Fiesta y siesta. Estoy tan cansada que creo que iré todo el viaje hasta la playa durmiendo...

Sigo sin creerme que ya soy casi universitaria, y tampoco puedo creerme que haya terminado otra etapa de mi vida. Tampoco me creo que considere la Selectividad como una gran experiencia de tres días de exámenes y seis días medio estresantes. Me empezaban a gustar esas aulas típicas universitarias enormes con las mesas colocadas como si de un teatro romano se tratase.

Bueno, me voy despidiendo por una semana, o más. Tengo que acabar la maleta y ya es tarde, además, mañana tengo que madrugar otra vez. Menos mal que es el último día y hasta dentro de un par de meses no tendré que volver a madrugar y dormir tres o cuatro horas diarias.


Ahora deseo suerte a todos los universitarios que andan liados con los exámenes finales. No sé lo que es, pero por lo que me cuentan suena estresante. Tomaremos medidas al curso que viene para no estresarnos y vivir con tranquilidad y sosiego.




AnNikopolidis

miércoles, 9 de junio de 2010

13 días estudiando selectividad (parte 13)

Trece días que en realidad han sido tres, y me he quedado corta.
Me voy a dormir por descansar, pero para nada he terminado. Dentro de tres horas me volveré a levantar (espero que me suene el despertador) y estudiaré lo que pueda de Filosofía.
No tengo sueño, pero estoy cansada. Llevo tres días casi sin parar de estudiar. Espero tener suerte y que pongan el examen de filo fácil. Tengo unas ganas locas de acabar esto ya. Tres días más y habrá terminado, espero no tener que repetir nada... Y que me salga todo bien, a pesar de no saberme la mitad del temario de filosofía. Con presión no entra nada. Debería haber elegido historia en vez de filosofía... Odio toda la filosofía moderna y contemporánea, y de la de la Edad Media ya ni hablamos. La única maja es la de Platón, fácil. En fin, tres horas de sueño me recargará las pilas, a pesar de llevar no se cuantos cafés encima.

Dentro de unas horas todo empezará realmente.
Dentro de doce horas ya llevaré un tercio de lo que tengo que hacer.
Y dentro de unas catorce horas más o menos, llevaré la mitad.

Solo necesito que pasen estos tres exámenes de hoy. Los otros tres no me asustan.
Necesito unas vacaciones ya.



AnNikopolidis

lunes, 7 de junio de 2010

13 días estudiando selectividad (parte 12)

Pues nada, mañana a estas horas estaré nerviosica perdida. Solo me queda repasar toda la filosofía y toda la literatura, sobre todo la filosofía. Tengo unas ganas de que sea el viernes a las 17:30h, que no hago más que visualizar ese momento. Hacerme la maleta y comprar crema solar es lo que más deseo ahora mismo (más incluso que coger el autobús rumbo la playa).

En estas dos últimas semanas he hecho absolutamente lo mismo de siempre, dejar todo para el final. Espero no hacer lo mismo el curso que viene porque lo pasaré realmente mal.

Mañana el último empujón con lengua, filosofía e inglés. Pasado, con latín. Y al siguiente, con griego... Porque historia del arte creo que ni me lo voy a mirar. Total, con un cinco en latín ya me sube la media un punto, y como menos de cuatro no puedo sacar en la fase general, pues ya está. Si saco un cuatro, que espero que no sea el caso, con el examen de latín ya remonto esa nota hasta el cinco que necesito. Claro que aspiro a más nota, pero vamos, si se da el caso, tampoco tengo que darlo todo en las dos asignaturas de mi fase específica, con una ya me vale.

Suerte a todos los preuniversitarios.



AnNikopolidis

domingo, 6 de junio de 2010

13 días estudiando selectividad (parte 11)

Ya me canso de escribir todos los días. Al menos hoy puedo decir que he estado medio día estudiando, ya tengo casi toda la literatura. Filosofía sigue igual, y lo demás ni tocarlo. Me quedan dos días, ya me puedo poner a estudiar sin descanso...



AnNikopolidis